0

La cultura de empresa gana copas de Europa…

Qué mejor que utilizar la última victoria en la Copa de Europa del Real Madrid para hablar de ese concepto a veces tan denostado (cada vez menos) como es el de cultura de empresa. Que sí, que es posible que yo sea un poco madridista, pero no escribo esto con fines propagandistas. Que conste en acta.

Lo que no es tangible, literalmente, aquello que nuestros ojos no pueden ver, siempre estará puesto en entredicho por las mentes más estrechas. Por eso cuando hablamos de cultura corporativa siempre surgirá algún escéptico que hable de inventos de gurús de consultoría.

Las victorias del Real Madrid hablan de resultados, eso que exigen tanto los más descreídos. Pero la dimisión de Zidane también nos da otra lectura del fenómeno “cultura”.

champions league cultura

¿Podemos creer que el porcentaje de éxitos en las finales de Champions League es pura casualidad? ¿Qué es sólo fruto de la calidad de jugadores y cuerpo técnico, por más que estos hayan cambiado a lo largo de los años? O como dirían los detractores futboleros … ¿Es solo producto de la buena suerte?

Evidentemente hay algo, que, a base de repetirse en el pasado, se acaba por transformar en creencias, y las creencias llevan a ciertos comportamientos, y estos llevan a los hábitos. Ganar más fácilmente en Europa… es una creencia que ya forma parte del ADN madridista. Que los jugadores del Real Madrid juegan los partidos europeos con más intensidad que los de liga es una realidad que influye directamente en los resultados (no asegura las victorias, pero ayuda), que jueguen las finales con más seguridad que el rival también viene avalado por sus creencias. Unos comportamientos que además se han visto reforzado por las recompensas obtenidas en los últimos años… con una moraleja clara para los jugadores… si ganamos la Champions, da igual lo que hagamos en el resto de las competiciones, el éxito de la temporada está asegurado.

Que la cultura madridista ayuda a ganar copas de Europa es un hecho, que para conseguirlo tiene que haber una alineación de sucesos nada fácil, pues es una competición que se juega con partidos eliminatorios muy ajustados, también.

En esa tesitura se ha visto Zidane… consciente de que, para cambiar la actitud del equipo a lo largo del año y evitar pasar la temporada al borde del abismo, se necesita acometer un cambio cultural, cambiar algunas de las creencias que están cada vez más arraigadas. Y que, si no se hace, más temprano que tarde, el éxito europeo no llegará y el mal resultado en liga penalizará a todos.

Creo que los hechos que han ocurrido en el Real Madrid en los últimos días son las dos caras de la moneda de la cultura empresarial. Que ésta puede ayudar a conseguir resultados, pero que, por otro lado, cuando lo que perseguimos es lograr un cambio en los comportamientos, la cultura es el mayor obstáculo al que nos enfrentamos. La rapidez con la que se transforma el entorno en el fútbol, y , sobre todo en la sociedad y en los mercados, hace que aquel viejo dicho de “si funciona, no lo cambies” se tenga que sustituir por “si funciona, busca el cambio necesario para que siga siendo así”

Si cambiar malos hábitos y romper inercias es complicado, cuando éstas vienen avaladas por buenos resultados la complejidad aumenta hasta límites insospechados. Se necesita dar un golpe fuerte que haga zarandearse el árbol. Zidane se ha visto en este escenario y apostando por el futuro, ha renunciado a las mieles del cortoplazo. Ha mandado un mensaje directo al equipo: si el responsable se va, las cosas tan bien no deben ir. Ha ejercido el liderazgo hasta sus últimas consecuencias.

En la transformación cultural, los líderes deben convertirse en los principales agentes de cambio.

Quizás los motivos de Zidane sean otros estarán pensando alguno. Bueno, prefiero pensar que no… ¿Por qué? Porque me ha dado una buena excusa para hablar de la necesidad de cambio cultural incluso si los resultados no van mal. Algo que sólo los más valientes se atreven a acometer.

 

UEFA Champions League Cup by Jaime Carrion from the Noun Project

Jesús Garzás

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *