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La curiosidad mató al gato, pero te puede salvar a ti

Si tras ver el título has seguido leyendo es la primera señal de tu curiosidad. Vas por buen camino.

Vivimos en un mundo en el que si te quedas quieto puedes no salir en la foto, las reglas del juego cambian a un ritmo vertiginoso, y resulta difícil saber dónde poner foco. Así que, si no quieres estar perdido, necesitas ser curioso.

Curiosidad

Lo puedes tener claro: si no estás aprendiendo algo te estás perdiendo. No hay tregua en el mundo de la formación. Puede dar la sensación de que aprender es nadar constantemente sin alcanzar la orilla, pero es que, si te quedas quieto, terminarás ahogado… o, peor, flotando boca arriba, haciendo el muerto. Si encuentras alguien en tu oficina mirando al techo, es uno de ellos. La curiosidad será tu chaleco salva vidas, te permitirá erguirte y mirar alrededor, te permitirá recabar datos para decidir cuál es la mejor dirección. Te permitirá segur nadando sin que te venza el agotamiento.

Este contexto de futuros inciertos es un buen caldo de cultivo para mentes preclaras e innovadoras, pero también para charlatanes y vende motos, y, en algunas ocasiones, solo podrás distinguir a los unos de los otros si te mantienes curioso.

La primera impresión no es siempre la que cuenta, si después analizas y echas cuentas.

En la sociedad de los datos y la sobreinformación la curiosidad es el primer filtro que debes activar. Cientos de noticias, artículos, emails, mensajes… que deben ser consumidos a toda velocidad. Porque, claro, vivimos en la sociedad de las prisas. Qué mala combinación. Es toda una tentación pasar de puntillas, quedarse con los titulares, y construir una opinión con cuatro retales. Y así nos va.

La curiosidad es el mejor antídoto contra el bulo y contra la media verdad. Es el principio del camino hacia un conocimiento con sustento real. El tiempo es oro cuando se aprovecha, no cuando simplemente se consume. Dicen del diablo que sabe más por viejo que por diablo, y yo digo que, si los gatos pudieran vivir realmente siete vidas, sabrían más curiosos que por viejos.

La velocidad es una cualidad malgastada si solo sirve para llegar más rápido a un lugar en mitad de la nada. Primero el propósito, luego el ritmo, y la curiosidad como aliada a lo largo del camino, sirven para construir tu destino.

La curiosidad es una competencia adictiva, cuanto más la trabajas, más necesitas seguir poniéndola en marcha. Me uno a la opinión de los que ven la escuela como un lugar donde más importante que trasmitir conocimientos es activar curiosidades.

Cuando he estado involucrado en procesos de cambio cultural, con creación de nuevos valores y competencias, siempre he intentado que la curiosidad formase parte de la ecuación de un modo más o menos evidente. Ahora quizás deberíamos dar un paso más y empezar a hablar de “gestión de la curiosidad”, porque tenerla activa es solo el comienzo. Nunca el mundo había puesto a nuestro alcance tanto conocimiento. Esto es un arma de doble filo pues se puede convertir en un proceloso laberinto si no adentramos en él sin un propósito.

De nuevo la fórmula mágica aparece clara: propósito y curiosidad como aliados.

 

 

 

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Jesús Garzás

2 Comments

  1. wow de verdad muy interesante este articulo, definitivamente tenemos que estar aprendiendo y mejorando nuestras habilidades para que no nos pase lo del gato…

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