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La rebelión de los máquinas

A finales del año pasado leí en mi timeline de Twitter, a través de la cuenta de Ramón Trecet (@trecet, sí, el de la NBA, y además una buena cuenta para estar al día sobre la revolución tecnológica actual) que se ha creado “THE INSTITUTE FOR ETHICAL A.I. IN EDUCATION”.

Lo que más me llamo la atención eran las dos frases que acompañaban a este anuncio:

“La Inteligencia Artificial va a ser o la mejor cosa o la peor cosa que le ha pasado a la humanidad” y, ésta ya más clásica y bien sabida, “Todo empieza y acaba en la educación”

Dos sentencias que nos van a dar juego en el blog.

Los máquinas

Sin duda alguna la Inteligencia Artificial se está convirtiendo en uno de los temas estrella de este año, ¿por qué será? Tanto por descubrir, tanto por aprender, tanto por crear…

Es un momento en el que los periódicos digitales viven del número de clics, el catastrofismo vende muy bien, y, por eso, la Inteligencia Artificial suele ir en titulares acompañada de malos augurios para el empleo, cuando no para la humanidad.

Intento siempre ser optimista, pero no tan cegadamente como para negar que la inteligencia artificial puede tener un lado oscuro. Sin embargo, también creo honestamente que puede ser la mejor cosa que nos haya pasado nunca, y que se escribe poco en esa dirección.

La inteligencia artificial abre la puerta a que las mentes más preclaras, y la gente con más ganas (que en muchos casos pueden coincidir) se unan para dar un giro a favor de una nueva evolución de la raza humana. Por eso llamo a la rebelión de los máquinas, de los más brillantes, de las personas que están en este mundo convencidas de que su misión es dejarlo mejor a los que vienen detrás. Esta es la gran oportunidad para la humanidad. Ganarse el pan con el sudor de la frente, es un principio caduco. Llego la hora de enfocar el trabajo en la creatividad, la imaginación, la ética, las emociones, la autorealización… todo aquello en lo que seguiremos aportando mayor valor que cualquier dispositivo artificial por muy “inteligente” que sea.

Deseo que las máquinas se ocupen de asumir las tareas que quitan tiempo a los máquinas, para que estos puedan centrarse en aquellas cosas en las que aportan un valor diferencial. Las máquinas puede construir un mundo más sencillo, los máquinas puede hacer un mundo mejor.

Necesitamos cabezas pensantes que definan una nueva realidad social donde todos quepamos, todos aportemos, y todos tengamos tiempo para disfrutar. Donde la mayor generación de riqueza devenga en mayor bienestar general y no en un suculento negocio para minorías que no tuvieron tiempo de ir a clase de ética. Porque hoy más que nunca cualquier modelo de desarrollo social que no esté basado en ganar-ganar corre el riesgo no de crear brechas insalvables, sino de empujar a una gran parte de la sociedad al abismo. Nada bueno puede traer ese camino.

Este es un mensaje que debe calar, que debemos llevar a la educación, que no quede nadie que no se dé por aludido. Esto es una partida a doble o nada para la sociedad, y no podemos permitirnos la nada. Por eso, debemos jugarla con generosidad, porque, ¡qué narices!, se puede, las cifras dan para buscar esos escenarios ganar- ganar.

La ambición desmedida, y no la Inteligencia Artificial, es, más que nunca, el mayor enemigo de la humanidad en esta época de cambios exponenciales.

La tecnología, como siempre a lo largo de la historia, ofrece nuevas oportunidades, pero es sólo un vehículo. La clave es quién lo va a manejar y hacia dónde. Es hora de que sean los más máquinas quién manejen a las ídem, y no permitir que las decisiones caigan en manos de los más ambiciosos. Por eso llamo a su rebelión, porque un mejor futuro para ellos y para todos, pasa por sus manos. Es una oportunidad se mire como se mire, y sería una pena que la fuésemos a desaprovechar.

 

 

Cog People Outline by Untashable from the Noun Project

Jesús Garzás

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